martes, 28 de febrero de 2012

CASO 1. MARTA Y EL PELO PERSONA CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL

CASO 1. MARTA Y EL PELO
PERSONA CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL

CASO 1

Marta tiene 36 años y es una persona con una discapacidad intelectual grave.
Vive en casa de sus padres (casi ancianos), dado que está en una gran situación de dependencia (o eso le diagnosticaron).

Desde que era pequeña le gusta tocar e intentar masajear las cabelleras ajenas y se expresa con sonidos que denotan que le gusta el tacto del pelo, sin embargo sus padres la han reprimido totalmente mediante la enseñanza de “eso no se hace”. Pasados los años, muestra una actitud de motivación ante el pelo y los peinados quedándose pasmada cuando acompaña a la madre en la peluquería, y puesto que ya tiene más de treinta años y se nota que le gusta esa afición de tocar el pelo, la profesional que durante tantos años la ha orientado en su limitación (una psicóloga) ha dicho a los padres que dejasen esa actitud tan represiva con su afición de tocar el pelo ajeno. Como respuesta a eso los padres le han comprado numerosas barbies y muñecas varias con pelo largo para que ella las peinase y acicalase. Marta está muy contenta puesto que ya puede “toquetear” pelo ajeno, el de las muñecas, y además con el paso del tiempo llega a hacer coletas y otros peinados e incluso un día en la ducha, coge a la muñeca y le lava el pelo con champú y acondicionador incluido. Como respuesta a esto la madre se enfada con ella “Marta, las muñecas son para jugar, no para echarles agua”.

¿Cómo consideras la actitud de los padres en esta situación? ¿Está el consejo de la psicóloga representado en el uso de la muñeca? ¿Creéis que es posible otra solución/alternativa?

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